miércoles, 6 de junio de 2007

arreboladas tardes de mayo

arreboladas tardes de mayo contemplando el cadencioso paso del tiempo.
fragantes y bulliciosas de manzanos y acebuches que esperaban pacientes el frescor de la madrugada.
escuchando el candoroso clamor de la acequia entre los juncos queriendo recordar cada nota, cada tallo, cada gota perdida entre la hierba. intentando no olvidar nunca la quietud de la tierra ni el ajetreo de las nubes.

los pardos campos, la verde arboleda, el arroyo, las colinas y los caminos, solos y polvorientos.
los hombres recios, las nobles bestias y el sol sobre las tierras.

la casa blanca de adobe viejo junto al molino. la parra sobre la piedra y el hierro en las paredes del cobertizo.
el más leve sonido del viento entre el centeno, meciendo las espigas.
apenas un murmullo, los vencejos en el alero.

y a lo lejos, la azucena sobre la retama, el cielo sobre los trigales.

1 comentario:

Elena dijo...

bueno linros, que comentario por comentario. tu eres al máximo participante en el mío asi que yo intentare cumplir también. efectivamente, el inicio me suena, aunque el resto cambie. parece ser que n.v.f.